Cómo afrontar los riesgos que tenemos al emprender un negocio para hacerlo más rentable

Cuando vamos a emprender un negocio, es obvio que surgirán una serie de riesgos tanto antes de ya tener nuestra empresa constituida así como en el camino cuando esta ya se encuentre generando ingresos. Pero para no desanimarnos con estos aparentes “males” del mundo de los negocios, es necesario contar con los conocimientos acerca de lo que vamos a realizar para no conseguir algún fracaso, es decir, tenemos que estar preparados ante las posibles eventualidades que por simple lógica podrían aparecer o por obra y gracia de nuestra competencia.

Cómo enfrenta los riesgos para hacer más rentable tu negocio

Enfrentar el temor al fracaso.

Si ya hiciste lo más complicado que sería haber conseguido el capital de trabajo, la idea de negocios y los colaboradores ideales, es casi seguro que el miedo al fracaso será minimizado a tal punto de no causar molestias. Es decir, cuando ya se tiene todo adecuadamente planificado antes de emprender el rumbo empresarial, entonces es difícil que algo salga mal. Lo conveniente es tratar de afrontar los miedos antes de poner en marcha a nuestra empresa y no después por el simple hecho de evitarlos pensando en que tal vez a nosotros no nos pasará o que todo lo resolveremos en el camino. Así han fracasado varios y tú debes conocer a uno que otro.

Aprovecha el entorno cambiante.

Uno de los temores más habituales es al cambio. Todos sabemos que las cosas cambian con el pasar del tiempo, algunas para bien y otras terminan empeorando lo que los malos emprendedores hicieron. Pero tú como uno que cuenta con esa motivación para hacer las cosas bien, debes adoptar esos cambios como unos aliados para mejorar, para innovar y para ofrecer cosas nuevas. Así pues la globalización se convirtió en un gran problema para quienes no estaban preparados pero en una gran oportunidad de crecer para los que veían venir ese gran cambio. Así que lo más aconsejable es estar constantemente actualizándose para estar al pendiente de los posibles cambios que nos afectarán demasiado y para aprovechar los que nos harán más exitosos que nunca.Cómo afrontar los riesgos que tenemos al emprender un negocio

Infórmate sobre el negocio a seguir.

La mayoría de los emprendedores, incluso los que se están formando para serlo, no saben en qué tipo de negocio invertir y los que tienen una simple idea, no conocen a fondo de lo que se trata. Esto hace que tomemos decisiones apresuradas por recurrir a lo seguro, quizás como a los amigos, padres o demás familiares les va bien en determinado negocio, no necesariamente les tendrá que ir bien a todos en los mismos rubros, nichos o mercados. Para estar seguros en lo que vamos a invertir lo mejor es tener a la mano información precisa que nos permita tener una visión de lo que será nuestra futura vida empresarial relacionada a nuestros intereses. Hay muchos lugares además de Internet a los que podemos recurrir para conseguir dicha información, como las cámaras de comercio de las ciudades, las instituciones de recaudación de impuestos (para el aspecto de legalización y formalización de las empresas), gente emprendedora que se dedica al rubro de negocios que nos fascina, etc. Obviamente el aspecto técnico de los negocios puede ser resuelto por profesionales que podrías contratar.

Prevé la pérdida de dinero.

Uno de los temores más duros por afrontar es la pérdida de dinero a la hora de invertir, sin embargo, es algo que a cualquier empresario le podría pasar ya que todos corremos riesgos cuando vamos a constituir un negocio, así es, nuestro dinero está en juego así como nuestra reputación. Por ello lo más oportuno que se podría hacer es la elaboración de presupuesto que nos permita entender sobre cómo será la distribución del dinero invertido así como el obtenido producto de las ventas o prestaciones de servicios. Se podría recurrir a un presupuesto en donde se integre el cálculo del dinero destinado a cubrir toda la inversión en términos generales, a los gastos mensuales y a establecer una proyección de ventas para visualizar el posible retorno. Haciendo las cosas bien tomando en cuenta el aspecto del positivismo con el técnico, muy difícilmente tu emprendimiento se vaya al tacho.

Genera ventas que respalden tu inversión.

Cuando alguien empieza un negocio lo hace pensando en que va a vender mucho y de manera constante hasta llegar al punto de rebasar la línea de ganancias de sus estadísticas mensuales. Pero no todo sale de la forma imaginada por lo que debemos recurrir a la forma planeada del asunto. En este aspecto interviene el estudio de mercado con la finalidad de enterarnos cuántos posibles clientes tendremos al mes según el interés de cierto producto o servicio y tomando en cuenta la ubicación del local de la empresa, la competencia y posibles socios estratégicos. Parece mentira pero en la construcción de una empresa, en ocasiones, intervienen muchos factores que harán que nuestro negocio crezca, se mantenga constante o simplemente se vaya a la quiebra. Por ello un estudio de mercado nos permitirá trabajar sobre una base para no hacernos ilusiones acerca de las ventas que vamos a generar en nuestros inicios. Luego cuando nos vayamos “soltando” y adecuando al mercado, entonces ya viene otra clase de inversión que consiste en la promoción de la empresa mediante el uso de variadas herramientas de marketing, publicidad, asociaciones, etc.

Compite con tu competencia.

Otro de los temores al momento de emprender es a la competencia, quizás porque esta sea muy grande y porque tenga una reputación de ser desleal. Estas clases de competencia hay y las seguirá habiendo por lo que todo emprendedor debe tener la tenacidad y la seguridad que sus conocimientos, productos, servicios o colaboradores estarán a la altura de sus principales rivales comerciales. Por ello la importancia de no lanzarse a ciegas para no tener que darnos cuenta que no tendremos opciones para competir ya cuando sea demasiado tarde. Así que concéntrate en hacer tu estudio de mercado y trata de competir sanamente y con inteligencia para que no hagan lo mismo contigo.

Trata de conseguir un buen local.

Para comenzar con una empresa no es necesario contar con un local propio ya que el rey de dichos centros siempre será el producto. Pero qué diferencia sería si comenzáramos con un buen local y con los productos y servicios idóneos para el tipo de clientes que hay en dicha zona, prácticamente tendríamos ventas aseguradas. Pero no siempre un local estratégicamente bien ubicado podrá tener las ventas esperadas, ya sea por la clase de productos o servicios y sus distinguidos precios que no se ajustan a las personas que viven o transitan por allí o por la deficiente atención al cliente. Cuando inicias una empresa sabes que lo que venderás determinará tu éxito, así que eso es lo más importante y si lo complementas con un excelente local, pues para entonces no tendrás que temerle al fracaso.

Consigue a los mejores profesionales.

Tener el respaldo de un gran administrador aunque no sea el mas famoso del mundo, es preferible a realizar dicha tarea nosotros mismos para ahorrarnos algo de dinero. Lo mismo pasa con las demás áreas de la empresa, que igualmente necesitan de personal cualificado para mantener estable al negocio ya sea en el aspecto institucional, de ventas, finanzas, tributación, promoción, atención al cliente, motivación, asesoramiento, etc. Con ello ya no habrá que preocuparnos por si las cosas se hicieron mal ya que contaremos con gente comprometida en obtener una buena gestión de la empresa.

Estas recomendaciones para afrontar los riesgos que nacen cuando emprendemos un negocio son aspectos que muchos suelen tener en sus mentes, pero lo fundamental es actuar más que pensar y pensar sobre cosas que ni siquiera han sucedido. Recuerda que la crisis y el riesgo son sinónimo de oportunidad para los verdaderos emprendedores, si eres uno entonces lo comprenderás.

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